LÁMPARAS DE DISEÑO

SÍGUENOS EN FACEBOOK

COMO EMPEZAR UN PROYECTO DE ARQUITECTURA. PRIMEROS PASOS


Muchos de nosotros queremos empezar a diseñar nuestra propia casa y no sabemos cómo. En este artículo vamos a encontrar la manera, sin tener mucha experiencia en el mundo de la arquitectura, la forma de empezar a proyectar nuestro propio proyecto.

COMO EMPEZAR UN PROYECTO DE ARQUITECTURA. PRIMEROS PASOS.


Antes de nada recomiendo hacer un ejercicio para entender que las formas pre-concebidas no sirven en la buena arquitectura. Olvídate de pensar en cómo va a ser el resultado de tu proyecto. Todavía no sabemos nada, ni siquiera lo que necesitamos así que no pienses ya que tu proyecto o casa o edificio que vas a proyectar va a ser cuadrado o redondo ni nada similar. Al principio de un proyecto, tenemos que ser receptivos, abiertos, dejarnos sensibilizar al máximo por el lugar donde se va a situar nuestro proyecto. Un proyecto de arquitectura tiene muchos componentes esenciales que tenemos que tener en cuenta a la hora de proyectar o de lanzar hacia adelante nuestras ideas. El entorno casi siempre es el componente principal de un proyecto, debería ayudarlo a encontrar su forma definitiva e incluso su estética. Hay que pensar que el arquitecto responde, no ataca con sus proyectos. Tienen que surgir preguntas del entorno que más adelante nos van a ayudar a dar respuesta al proyecto. Ya que hemos empezado hablando del entorno, vamos a profundizar en este elemento esencial a tener en cuenta para hacer buena arquitectura:

EL ENTORNO EN LA ARQUITECTURA

El entorno es una palabra que abarca demasiadas cosas que tenemos que desglosar para poder analizar cada una de ellas por separado y más adelante ir fusionando hasta hacer nuestro proyecto. El entorno desglosado:

              - Geografía y topografía, clima y soleamiento, flora y fauna, vecinos y leyes urbanísticas, más y más.

El desglose termine con "más y más" ya que tenemos que entender que cada proyecto va a tener en cuenta los componentes del entorno que más le ayuden ya que podemos tener en cuenta infinitos componentes diferentes del entorno y esto podría hacernos fracasar a la hora de proyectar. Sin embargo estos que enumero anteriormente es obligatorio pensar en ellos cuando proyectamos. No recomiendo empezar con demasiados componentes más de entorno ya que tenemos que ser sensibles y utilizarlos debidamente y para empezar es mejor reducir las variables. Hay proyectos muy buenos que sólo hablan de una cosa de la misma forma que hay tenistas que han sido los mejores del mundo y sólo saben sacar muy bien.

Geografía y topografía: es importante visitar o conocer el lugar donde vamos a hacer nuestro proyecto ya que este puede tener pendientes, estar en un acantilado, o en un terreno completamente inundado. Hay proyectos en diversas situaciones geográficas y nuestra respuesta deberá responder por razones estructurales y de seguridad entre otras a la problemática que nos pueda dar la geografía. Debemos prestar mucha atención a la pendiente ya que esta va a darnos pistas sobre cómo solucionar el contacto con el suelo de nuestro proyecto. Hay proyectos enterrados o semienterrados, otros se levantan de la superficie terrestre separándose del suelo mediante elementos estructurales, hay algunos proyectos que cuelgan e incluso que flotan o vuelan. La geografía y topografía del lugar donde queremos actuar nos van a dar muchas pistas y por eso debemos estudiarlas a conciencia desde el inicio.

Clima y soleamiento: Estas dos palabras me hacen pensar en cubiertas (techos), envolventes (fachadas), vacíos (ventanas y patios) y otras cosas cómo pueden ser arquitectura bioclimática y orientación. El clima y la temperatura es fundamental para saber el grosor o el nivel de aislamiento que debe tener nuestro futuro proyecto. Los elementos constructivos que he nombrado anteriormente van a estar condicionados directamente por el clima y el soleamiento. El nivel de viento o de lluvia en la zona también van a dar forma al resultado final ya que va a ser necesario introducir elementos para dirigir o protegerte de los diferentes fenómenos climatológicos. Ten en cuenta que no es lo mismo hacer una casa en un lugar que casi siempre está nublado a hacer una casa en un lugar con sol la mayor parte del año.

Es preciso conocer el recorrido del sol y sabiendo cuanta más información mejor. La altura y el ángulo de incidencia solar con tu proyecto en invierno y en verano son inmensamente importantes a la hora de proyectar junto con el recorrido del sol: por donde sale y por donde se pone, mejor dicho, el punto exacto y la hora exacta donde sale y donde se pone. Con este dato, vamos a querer orientarnos o no hacia el sol dependiendo del clima. Quizás, si hace frío queremos orientar nuestras ventanas hacia el sol y si hace demasiado calor es probable que queramos protegernos de este. Muchas veces el clima y el soleamiento van ligados a la geografía y la topografía y por eso a mí me gusta considerarlos como un grupo estrechamente relacionados de elementos y que esto se refleje en las soluciones arquitectónicas que se propongan.

Flora y fauna: la vegetación y la vida animal son elementos que los seres humanos encontramos en este mundo y debemos respetarlos y considerarlos si queremos hacer buena arquitectura. Recordemos que cuando vamos a un lugar a visitar un posible emplazamiento para nuestro proyecto, nuestra actitud debe ser perceptiva, no imponente. Debemos atender sensiblemente a los árboles, plantas y animales que nos podamos encontrar. Además de tener que respetarlos, estos elementos ya son parte de nuestro proyecto incluso antes de querer proyectar. Por lo tanto van a darnos respuestas para atender a la problemática de nuestro proyecto. Tengamos en cuenta que los animales, insectos y cualquier otro elemento vivo que encontremos en nuestro emplazamiento conocen mucho mejor el lugar que nosotros antes de llegar. Por esto hay que sacar pistas estudiando y analizando cualquier elemento que tenga que ver con la flora y la fauna ya que esta información puede ser enormemente útil para dar forma a nuestro proyecto.

Vecinos y leyes urbanísticas: No vivimos solos. Siempre hay vecinos y leyes aunque estos estén lejos, siempre los hay. Las leyes urbanística, en el fondo están hechas para que podamos vivir todos sin pasar por delante de los derechos de los demás, nuestro vecinos. Tenemos dos formas de ver estas leyes, como condicionantes o como oportunidades. Hay que pensar en todo lo que si podemos hacer y no en lo que no se puede hacer. Mejor dicho, podemos hacer todo lo que no esté prohibido por ley. En arquitectura hay que pensar igual, pero de forma responsable. No hay que temblar porque nos digan que solo podemos hacer dos pisos, ni tener miedo a las alturas máximas. La ocupación, los coeficientes de constructibilidad, el volumen máximo permitido y muchas otras normas las tenemos que ver como ayudantes a la hora de proyectar. Estas normas además de ser de obligado cumplimiento en todos los países desarrollados, aseguran la convivencia y ordenan las ciudades.

Dentro del entorno vamos a encontrar muchas otros elementos además de los descritos anteriormente que nos van a dar ideas a la hora de practicar la arquitectura. La cantidad de elementos a tener en cuenta va a depender del arquitecto de cada proyecto. Hay proyectos donde el entorno tiene un alto nivel de importancia y hay otros proyectos donde este no es tan alto dándole importancia a otros elementos diferentes.


CONOCE LA NORMATIVA URBANÍSTICA


Antes de empezar un proyecto es fundamental repasar la normativa urbanística para saber bien lo que podemos y lo que no podemos hacer. En algunos países, hay unos informes previos específicos de cada terreno elaborados por la autoridad competente y al alcance de cualquier interesado. A continuación vamos a repasar algunos elementos básicos de las normas urbanísticas a la hora de proyectar. Es preciso conocer todas estos conceptos para poder proyectar un proyecto viable legalmente:

Sitio rural o urbano: va a ser completamente diferente actuar en un sitio rural que en uno urbano. Los terrenos urbanos están en la ciudad mientras que los rurales están generalmente en medio de la naturaleza. Normalmente las normas urbanísticas son diferentes dependiendo de la categoría en la que se encuentre el terreno donde vamos a actuar.


Usos del suelo permitidos: los usos de nuestro proyecto pueden ser infinitos. Sin embargo se suelen clasificar generalmente en usos de vivienda, oficinas, locales comerciales, uso industrial, agrónomo u cualquier otro que tenga en cuenta la normativa urbanística del lugar donde vamos a trabajar.


Áreas de Edificación: En muchos sitios se establece la tipología de edificación que se debe emplear. Estas pueden ser pareadas, adosadas, aisladas, en altura, etc.

Densidad máxima: este dato indica al arquitecto la cantidad de personas a la que puede estar destinada su construcción dependiendo del uso que tenga. Las leyes suelen tener en cuenta que no es se responde de la misma forma a la densidad necesaria para una vivienda que para un centro comercial.


Subdivisión predial mínima: con este dato se establece el mínimo tamaño que puede tener tu terreno en metros cuadrados para poder construir encima del. Muchas veces, en terrenos residuales, las normativas establecen exclusiones para esta norma aunque por lo general se debe cumplir.


Coeficiente de constructibilidad: con este dato multiplicado por la superficie de tu terreno tendríamos el máximo número de metros cuadrados útiles que podemos construir.


Coeficiente de ocupación de suelo: es el máximo que podemos ocupar de superficie del terreno en nuestra construcción. Podemos construir encima y debajo pero no podemos usar más espacio que el que se proyecta en la planta o en la vista superior de nuestro terreno.


Rasante: Esta característica es el primer condicionamiento que nos va a determinar la altura de parte de nuestros volúmenes a la hora de proyectar. Hay que imaginarse unos planos inclinado desde los laterales de nuestro terreno y sólo se podrá construir en el espacio que hay dentro de estos planos.


Altura máxima: su propio nombre lo indica. Es la máxima elevación que puede tener tu edificio o proyecto desde el nivel del suelo.


Antejardín: Muchas veces debemos de dejar un antejardín en nuestro terreno antes de poder construir. Suele ser una zona en la que sólo se puede poner vegetación y pasos de gente.


Distanciamiento: La distancia mínima que se debe dejar de separación entre nuestra construcción dentro de nuestro terreno y el terreno vecino.



En general estas son las normas urbanísticas más utilizadas por las reglamentaciones dentro del urbanismo. Hay que tener en cuenta que si nuestro terreno tiene alguna particularidad especial como estar en pendiente, entonces, seguramente se apliquen otras normas adicionales.

Una vez que ya sepamos toda esta información que hemos leído anteriormente y la repasemos pensando en cómo sería nuestro proyecto ideal, nos va a ser mucho más fácil encontrar su forma. Aunque no es necesario en una primera instancia darle tanta importancia a todos estos elementos, si que nos ayudan mucho en el proceso de nuestro proyecto.

Es hora de empezar a pensar en otras partes del proyecto como pueden ser la estructura o el programa.

ARTÍCULOS DE ESTA GUÍA






SÍGUENOS Y COMPARTE EN FACEBOOK:

ENTRADAS DESTACADAS



"VIAJAR ES LA MEJOR FORMA DE PRACTICAR LA ARQUITECTURA QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO"